12 de agosto de 2008

Máscara amarilla.

No dejan de sorprenderme los chinos en estos juegos olímpicos. Hasta dónde llega su hipocresía...

Resulta que la muchacha tan mona, con un vestidito rojo y dos alegres coletas que cantó en la ceremonia de apertura de los juegos no era la propietaria de la voz que dos terceras partes del mundo estaba escuchando.

Por la patria, dice China. Por la patria no podíamos sacar a una niña un poco fea (bajo su criterio) sino que hemos de buscar la más linda y repelente.

A la izquierda tenemos a la niña que cantó, no visible a cámaras ni asistentes, el himno a la madre patria; y a la derecha, una niña popular televisivamente hablando, que hizo play-back.

Poco más que contar hoy.

Delicioso tiempo fresco y nublado por tierras riojanas.

Anoche cayeron cientos de meteoros, las Perseidas, en la noche de estrellas fugaces más conocida como La Noche de las Lágrimas de San Lorenzo.

Anyway, como si se cae el firmamento entero.
Antes de septiembre, quiero decir.

1 comentario :

Dana O'Hara dijo...

en mi clase de alemán en Berlin estuvimos debatiendo sobre esto... pobre chica, la verdad es que flipo como por una causa tan sumamente absurda le han creado un trauma de por vida :(